La frase “nunca celebres antes de tiempo” le cae perfectamente bien al atleta Tanguy Pepiot, quien estaba cerca de cruzar la línea de meta y en lugar de enfocarse en pasarla, se puso a pedir el aliento del público. Es justo ahí que el que venía atrás suyo lo pasó.
Todo ocurrió en la Universidad de Oregon, Estados Unidos. El rival le ganó a Pepiot por escasos centímetros. Al final ambos terminaron abrazados.